25 febrero, 2026
Cuando hablamos de escuchar, solemos pensar únicamente en el sonido. Pero el oído hace algo mucho más complejo que captar vibraciones: aprende a interpretar emociones.
No solo oímos palabras. Oímos intención. Oímos miedo. Oímos alegría. Oímos tristeza.
Y ese aprendizaje comienza mucho antes de que seamos conscientes de ello.























