¿Qué es el IN-EAR-MONITORING? (IEM  - monitorización dentro del oído)

 

En los años 60 algunos músicos se dieron cuenta de que cuando giraban algunos altavoces hacia ellos mismos, se podían escuchar mejor a sí mismos y así podían controlar y mejorar su propia actuación. Esta simple solución fue el principio de toda una industria que se dedicó a ayudar al músico a oírse mejor a sí mismo.

 

A finales de los años 80 aparecieron los primeros sistemas de la monitorización dentro del oído (IN-EAR-MONITORING, IEM). En la última década, ha ganado considerablemente popularidad la utilización de dos diminutos auriculares dentro del oído del músico en vez de los altavoces tradicionales en el escenario o en el estudio.

 

¿Cuáles son las ventajas del IN-EAR-MONITORING?

 

*      volumen de transporte más reducido

*      ahorro en espacio de almacenamiento

*      tiempo de montaje más reducido

*      tiempo reducido del soundcheck

*      calidad del sonido independiente del tipo de escenario

*      perfecto control de la propia actuación

*      reducción importante de niveles sonoros perjudiciales para la audición

*      optimización de la calidad del sonido hacia el público (front-of-house-sound, FOH) debido a la eliminación de la interferencia del sonido emitido por los monitores del escenario

*      escenario más ordenado y amplio

*      reducción de la fatiga vocal del cantante al trabajar con niveles SPL absolutos reducidos

*      mejora de la ínteractuación de los distintos componentes de la orquestra o banda

 

El concepto del IEM es bastante sencillo:

 

Al principio se colocaban unos auriculares de un walkman en unos moldes adaptados a medida individual, enchufándolos directamente a los amplificadores. Veinte años más tarde ya disponemos de sistemas de IEM muy sofisticados y complejos.

 

Se puede elegir entre:

*      sistemas con transductores electrodinámicos o

*      electromagnéticos a medida desde uno hasta cuatro vías (de uno a cuatro micro-altavoces dentro del oído  separando las frecuencias graves de las medianas y agudas) tratando así, que la señal llegue de la forma más adecuada al oído del músico.

 

¡Entre todas las ventajas del IEM, la más importante es sin duda, la protección y conservación de la audición del músico!

 

El sistema de monitorización tradicional sigue siendo el estándar utilizado en las grabaciones de estudio y en actuaciones en vivo. Estos monitores, utilizados en conciertos en directo, emiten un nivel sonoro muy (en general demasiado) elevado, siendo para el músico la razón más importante para tener mucha precaución con la protección y conservación de su audición. Por si no lo sabe: ¡Daños en la audición por exceso de sonido son prácticamente irreversibles!

 

Las ventajas de los monitores tradicionales en el escenario son bastante claras. Muchos profesionales los prefieren, porque les permite crear una imagen de sonido individual, compuesto del sonido de la mezcla del propio monitor, el del amplificador de la guitarra, la reverberación del escenario, la respuesta del público con el sonido emitido hacia él. En todo caso, el nivel sonoro es demasiado elevado y se mueve casi siempre en niveles perjudiciales.

 

En los estudios de grabación la utilización de altavoces es estándar. Se intenta conseguir una mezcla perfecta para unos cascos, pero a través de los altavoces se percibe mejor como sonaría la misma mezcla en un equipo de sonido estereo convencional.  

 

Los daños en la audición de los músicos causados por la exposición a intensidades sonoras demasiado elevadas durante un tiempo bastante prolongado, ha sido durante mucho tiempo tema de estudio entre los profesionales de la audición (otorrinos y audiólogos). Está más que demostrado, que la pérdida de audición temporal o después permanente entre los músicos  (profesional, semi-profesional o de hobby) es la amenaza número 1.

También se puede observar que, a la misma exposición a niveles elevados de sonido durante un cierto tiempo, no afecta exactamente igual a todas las personas. Según los expertos influyen más factores, la predisposición a verse más o menos afectados por exceso de ruido o, en general el sonido fuerte.

Un daño, causado por niveles sonoros demasiado elevados, pocas veces se puede notar en el mismo momento de la exposición a ellos, sino que suele ser el resultado de la suma de exposiciones durante mucho tiempo (a veces años).

 

Importante: En el caso extremo de una exposición a un nivel SPL de 120dB o más (una explosión por ejemplo) durante un instante, pueden causar un trauma acústico, y llevar a una pérdida auditiva temporal  (TTS – Temprorary threshold shift) y una pérdida auditiva permanente.

 

Igual de importante es saber que la exposición a niveles sonoros entre 110 y 115 dBA durante 100 segundos al día, es el tiempo límite de la exposición que se considera seguro, no estando sometido a más niveles de presión sonora elevados (85 dBA)  durante el resto del día!

 

La decisión de usar los sistemas de IEM reduce considerablemente el riesgo de padecer una pérdida auditiva a corto o largo plazo, al poder bajar las intensidades del sonido durante el trabajo a niveles menos perjudiciales, protegiendo el sentido del músico más importante: la audición.

 

Hay muchos testimonios de profesionales de la música confirmando, que después de cambiar al sistema IEM, se han eliminado parcialmente o por completo los “pitidos” (acúfeno) en los oídos después de un concierto.

 

 

 

¿Qué dice la ley respecto a la protección auditiva?

 

En todos los sitios de trabajo donde se produce un cierto nivel de sonido durante un tiempo definido, se obliga a los trabajadores a través del departamento de prevención de riesgo laboral, utilizar protección auditiva como medida preventiva de seguridad laboral.

 

Son medidas de seguridad, que en el ámbito del músico y espectáculo aún no están suficientemente reguladas o respetadas.  Dirán que música no es ruido, claro que no. Pero estamos hablando de la exposición de los trabajadores (músicos) a niveles de presión sonora perjudicialmente elevados, durante un tiempo demasiado prolongado.

 

¿Tiene el IEM alguna desventaja?

 

La percepción espacial es distinta, ya que al moverse o girarse en el escenario, la localización del sonido dentro del IEM no varía y en algunos casos puede causar una cierta desorientación: con algunos instrumentos (por ejemplo trompeta o trombón),  algún cantante se siente molesto al percibir el sonido de forma distinta a causa de la oclusión del CAE  (conducto auditivo externo) por el auricular y el aumento de la componente de la conducción vía ósea (percepción del sonido a través de la vibración del cráneo). Este efecto es bastante influyente según tipo de auricular (electrodinámico o electromagnético), su acople al oído (adaptador a medida más largo o mas corto), aplicación de ambient-vent).

 

Entre las desventajas del IEM sorprendentemente se pueden indicar la misma que en los monitores tradicionales del escenario. Puede ocurrir que por culpa de una mezcla de sonido no adecuada, el músico suba el volumen del IEM demasiado y se expone a las mismas presiones sonoras que alcanzan los monitores del escenario. El aislamiento excesivo del ambiente suele ser la queja más frecuente entre nuevos usuarios del IEM. A consecuencia suelen utilizar solo 1 IEM unilateral, que tampoco protege la audición. Según el tipo de sistema, el aislamiento puede oscilar entre 15 y 40 dB cuyo efecto se puede mejorar con una ventilación con filtro adecuado,  o simplemente la colocación de micrófonos de ambiente en el escenario para añadir el sonido ambiental a la mezcla del micro IE monitor.

 

El precio elevado de unos sistemas IEM con adaptador individual a medida también puede influir en la adquisición de dicho sistema.

 

Importante: El cambio exitoso a un sistema IEM solamente puede funcionar, si el responsable del sonido (técnico o ingeniero de sonido)  tiene en cuenta las necesidades del músico, lo cual a veces es muy difícil de conseguir. IEM cambia la forma en la que el músico interactúa con el sonido. Es un cambio de una experiencia en un ambiente del escenario donde puedes hablar con la banda, oír a los espectadores y sentir las ondas de baja frecuencia, a otro ambiente mucho más reducido: los propios dos oídos.

 

Este cambio es muy individual, cada músico lo vive distinto según las necesidades individuales. No existe un procedimiento global para hacer el cambio al sistema IEM y desafortunadamente es fácil fracasar al intentar cambiar una banda completa a la vez al nuevo sistema IEM si desde el principio los músicos no están convencidos. Se produce un rechazo.

Como resultado, el IEM, en vez de mejorar el sonido FOH, la calidad de la música del grupo puede sufrir, si algunos músicos no oyen o no sienten la respuesta del sonido que necesitan para tocar o cantar cada uno de forma óptima.

 

¿Cómo puede el técnico de sonido sacarle ahora el máximo provecho al IEM   sin correr el riesgo de restringir o molestar a cada músico?

 

La respuesta está en combinar de forma adecuada los aspectos más importantes para responder a las necesidades individuales de cada uno.

 

Primero hay que darles más de si mismo. Los técnicos de sonido pueden confirmar que uno de los primeros retos en todos sistemas de monitorización es: darle al músico suficiente de su propia señal, es decir: más de si mismo. Con los monitores “on stage” se soluciona fácilmente, colocando varios monitores en línea en el escenario poniéndolos en el mismo canal.

 

Con el IEM, dos diminutos auriculares transmiten todo el sonido al oído del músico, requiriendo una mezcla personal para cada persona (lo que al principio significa más trabajo para el técnico de sonido).

 

Al final los IEM son más deseados por ser poco aparatosos y permitir más movilidad en  el escenario. También habrá que equilibrar el número de canales FM entre todos  los músicos, utilizando IEMs hardwired (con cable en vez de petaca FM) para aquellos músicos que no tienen que desplazarse en el escenario como el teclista o el percusionista.

 

Hay que asegurarse que el sonido se siente bien.  Es imprescindible, crear una mezcla de sonido que se acerque lo máximo posible a la sensación de percibir el sonido a través de monitores de escenario, permitir oír la respuesta del público y facilitar la comunicación entre los músicos.

 

Ingenieros profesionales de sonido utilizan “IEM procesadores digitales”  para “limpiar” la señal antes de que llegue a los oídos del músico, igual que se utiliza mezcladores especiales para los monitores del escenario para que consigan una señal limpia y adecuadamente balanceada. Si simplemente se enchufa el transmisor del IEM a la salida general de la mesa de la mezcla, puede causar, que el músico eche la culpa de la mala calidad del sonido a los cascos y no tendrá más ganas de probarlos.

 

¡Hay que ser amables con los oídos!

 

Otro problema que puede aparecer es que los IN EARS (los auriculares) del sistema IEM carezcan de suficiente rango dinámico. Antes de invertir en un sistema IEM es conveniente consultar un especialista cual será el mejor casco para cada músico, evaluando los pros y contras y el coste de la inversión para poder cubrir las necesidades individuales de cada músico.

 

Da igual la forma en la que se reproduzca la música, en la cadena de reproducción de sonido, el eslabón más importante es el transductor final. ¿Para que le sirve el mejor equipo de alta fidelidad si al final lo escucha a través de unos altavoces malos que suenan a hojalata?

 

La calidad insuficiente de unos IN EARS, o su acoplamiento inadecuado al oído del músico pueden empeorar o anular todos los esfuerzos anteriores elaborados por parte del técnico del sonido.

 

El batería y bajista necesitan sentir la vibración del sonido para estar en ritmo. A veces les gusta complementar sus IEMs con transductores táctiles (shakers o subwoofers) que hacen vibrar la plataforma o el sillón del  músico con las frecuencias más graves.

 

Problemas frecuentes con los auriculares, In Ears, micro-cascos, micro-monitores

 

*      ¿No le caben o entran en los oídos?

*      ¿Le molestan en los oídos?

*      ¿No aíslan suficientemente?

*      ¿Le aíslan demasiado?

*      ¿Se le caen o se desplazan en los oídos?

*      ¿Le causan irritación o picor en los oídos?

*      ¿No le satisfacen estéticamente?

 

¡Todos los oídos son distintos en su tamaño y forma!

 

¡Hay tanta variedad en tamaño y forma de los oídos como hay huellas dactilares!

 

Así es comprensible que un acople perfecto de los In Ear´s a sus oídos no siempre se puede conseguir con  tres tamaños de gomas o adaptadores estandarizados. Esta es la razón por la que una adaptación a medida es la forma más segura para que los auriculares se lleven bien y cómodos, tengan el aislamiento deseado y lleven el sonido de forma óptima a los oídos del músico.

 

Según el tipo de sistema, no es lo mismo llevar un IEM o su adaptador de material duro acrílico o de material silicona blanda y flexible. Cada solución tiene sus ventajas según las necesidades de cada músico y NO todos los sistemas se pueden acoplar satisfactoriamente a todos los oídos, debido a limitaciones simplemente anatómicas.